El dinero

La moneda oficial de los Estados Unidos es el dólar norteamericano $(USA) en billetes de 1, 20, 10, 50 y 100 dólares. Es difícil encontrar una oficina de cambio de divisa en Chicago e inclusive los Bancos carecen de ello. Por ello, es conveniente llevar la moneda cambiada desde España. Para ello, debes dirigirte a tu Banco y solicitar el cambio de moneda que quieras con tres o cuatro días de antelación al viaje.

Los billetes de 100 dólares raramente se utilizan, pudiendo ser un problema; es mejor pedir el cambio en el Banco en billetes de 50 dólares máximo. Es conveniente, estar pendiente del cambio de moneda desde el momento en que planifiques el viaje para buscar el momento adecuado para cambiar; si el dólar está fluctuando mucho puedes salir ganando bastante según el momento en el que solicitas el cambio.

Se pueden utilizar las tarjetas de crédito y débito para conseguir dólares norteamericanos en los cajeros automáticos de Chicago que tienen el logo de Visa Electrón, Mastercard o Cirrus, aunque nosotros no lo hicimos por lo que no puedo dar consejo alguno sobre ello ni decir las comisiones que te pueden cobrar. No obstante, si aún así os urge el cambio de divisas se puede hacer en las oficinas del cambio de divisas de American Express de Monroe Street o Michigan Avenue, y también en las oficinas World’s Money de LaSalle Street. Como último recurso, te podrías dirigir a un gran almacén a pedir dinero en efectivo a cuenta de tu tarjeta de débito.

La moneda de cambio (change) se encuentra con las siguientes denominaciones: 1 centavo o penny, 10 centavos o dime, 25 centavos o quarter, 50 centavos o half dollar y 1 dólar (diseñada en una moneda dorada conocida como Sacagawea aunque rara de encontrar).

¿Cuánto metálico llevar? Chicago, es caro. Allí te cobran por todo; las entradas a los museos pueden costar entre 10 y 30$, y entrar en un club de jazz por la noche (sin derecho a consumición) 15 o 20$ por persona. En todas partes está preestablecido el “tip” (propina) que suele ser del 20% para dar a entender que te has quedado satisfecho (si das menos puedes encontrarte a un camarero insitiéndote en preguntas del tipo ¿qué hice mal?). Aunque algunas compras (inevitables) pueden salir baratas, 1000$ para dos personas los cuatro días (sin contar el alojamiento que nosotros ya teníamos), comiendo y cenando fuera, pueden quedarse cortos a  pesar de ir “a lo barato” y de buscar días de entrada libre a los museos.